Dirigimos nuestra propia escuela de skate junto a Stockholm Skatepark, llamada Skate Nation, una iniciativa que busca dar la bienvenida e integrar a niños refugiados en la sociedad sueca.
Todo comenzó durante lo que se conoce como la crisis de refugiados en 2015. Queríamos hacer algo, y lo que normalmente hacemos es andar en skate, así que decidimos combinar ambas cosas.
Al principio no teníamos un plan claro, simplemente lo intentamos una vez para ver si funcionaba… y funcionó. Así que lo hicimos de nuevo.
Hoy ya llevamos ocho años con esta iniciativa, y eso nos parece increíble.